Es muy importante para una buena salud visual iniciar a tomar nutrientes, vitaminas y antioxidantes desde los 50 años de edad para prevenir enfermedades, no quiere decir que antes no se necesite, no obstante con la edad se va perdiendo la absorción de estos nutrientes.
Las vitaminas son sustancias orgánicas imprescindibles en los procesos metabólicos que tienen lugar en la nutrición de todos los seres vivos. No aportan energía, pero sin ellas el organismo no sería capaz de aprovechar los nutrientes. Normalmente, con una dieta equilibrada se dispondrá de todas las vitaminas necesarias y no será necesario un aporte adicional de suplementos vitamínicos.
Las superestrellas de la nutrición que combaten enfermedades son los antioxidantes, algunos de estos son la vitamina A, C y E, los cuales reducen la oxidación perjudicial y protegen los ojos de trastornos como la DMRE (degeneración macular relacionada con la edad) glaucoma y alteraciones en la córnea. Este tipo de enfermedades se presentan por diferentes factores como lo son la exposición a luz ultravioleta del sol o la luz artificial, lo que produce que nuestras células se sometan a estrés oxidativo o en otras palabras, que se dañen. Es aquí donde los antioxidantes juegan un papel muy importante para nuestra salud visual.

Vitamina A
La vitamina A es sin duda uno de los mejores nutrientes para la salud visual, es absolutamente esencial para la visión, Una deficiencia puede causar ceguera nocturna, en particular entre las personas mayores, y si progresa, puede resultar en ceguera permanente.
Se cree que el betacaroteno es importante porque es un precursor de la vitamina A, este se puede encontrar en alimentos como la zanahoria, espinaca, papa y brócoli. Estos compuestos se absorben mejor si se consumen con grasas saludables como aceite de oliva o frutos secos.
Es vital entender la importancia de la vitamina A en la fisiología del acto de ver; cuando la luz llega a la retina, donde están los conos y los bastones (células fotorreceptoras) estos tienen una proteína llamada OPSINA (un derivado de la vitamina A) y forman pigmentos visuales como la RODOPSINA, convirtiendo fotones en señales eléctricas para la visión, tanto nocturna, color y la detección de movimiento. En palabras más sencillas, la vitamina A hace que la luz se convierta en química creando señales eléctricas que el cerebro interpreta como imágenes.
Vitamina C
La vitamina C es un elemento crítico para la salud de los ojos, como antioxidante la vitamina C ayuda a proteger al organismo contra el daño producido por algunas de las cosas que comemos, hábitos poco saludables que realizamos y factores ambientales a los que nos exponemos. Los alimentos fritos, el humo del tabaco y los rayos del sol pueden producir radicales libres (moléculas que puedan dañar y matar células). La vitamina C ayuda a reparar y renovar nuevas células tisulares, esta vitamina es un antioxidante esencial para la salud visual que nos protege contra el daño oxidativo e incluso reduce el riesgo de catarata, según estudios hasta en un 33%, además mantiene la salud de la retina y de los vasos sanguíneos del ojo.
Una dieta rica en Vitamina C o ácido ascórbico (nombre químico de la Vitamina C) puede ayudar a reponer el agotamiento de este ácido en los lentes naturales del ojo humano. El líquido que se encuentra dentro del ojo es normalmente alto en Vitamina C, lo cual ayuda a prevenir la oxidación que lleva a la nubosidad del lente del ojo. A medida que envejecemos, no tenemos suficiente Vitamina C para sostener las estructuras oculares naturales, razón por la cual la mayoría de las cataratas están relacionadas con el envejecimiento. También se receta Vitamina C en altas dosis para pacientes con cicatrización en la córnea y otros diagnósticos degenerativos. Los alimentos altos en Vitamina C incluyen pimientos, verduras con hojas oscuras, kiwi, brócoli, arándanos, tomates, guisantes, papayas, naranjas y otras frutas cítricas.

Vitamina E
La vitamina E es sin duda uno de los mejores nutrientes para la salud visual, es un potente antioxidante esencial para la salud ocular, ya que protege las células del ojo contra el daño de los radicales libres y el envejecimiento. Ayuda a prevenir enfermedades como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y cataratas, además de fortalecer la retina. Este nutriente lo encontramos en el aceite de maíz, girasol y soja, en nueces, almendras, maní y avellanas, en las semillas de girasol, en la espinaca y el brócoli. Este efecto sobre la retina se debe a que combate el deterioro de los tejidos.
Omega-3
Dietas ricas en ácidos grasos Omega-3 provenientes de peces de agua fría pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar enfermedades oculares más adelante en la vida. Entre estos peces se incluyen el salmón, el atún, las sardinas y la trucha. Los ácidos grasos omega-3 son buenos para la función lagrimal, por lo que comer pescado puede ayudar a las personas que tienen ojo seco.
El Omega-3 es un tipo de ácido graso poliinsaturado esencial que el cuerpo no produce y debe obtenerse mediante la dieta. Sirve principalmente para reducir la inflamación, mejorar la salud cardiovascular (disminuyendo triglicéridos y presión arterial), mantener funciones cerebrales, proteger la vista y fortalecer la estructura celular ocular, es un componente clave de la retina y el cerebro, esencial para la memoria y la función cognitiva.

La Luteína y Zeaxantina
Son antioxidantes que se encuentran en el pigmento de los vegetales de hoja verde y otros alimentos de color intenso. Son esenciales para proteger la mácula, el área de los ojos que nos da la visión central, que es la visión más detallada. La col rizada y la espinaca tienen abundancia de estos nutrientes. Otros alimentos con cantidades útiles de luteína y zeaxantina incluyen la lechuga romana, las acelgas, los nabos, el brócoli y las alverjas. Y aunque no son de hoja, ni son verdes; los huevos también son buena fuente de estos nutrientes.
El Zinc
El mineral es sin duda uno de los mejores nutrientes para la salud visual, ayuda a mantener la retina sana y puede proteger los ojos de los nocivos efectos de la luz. Sin embargo, el zinc puede reducir la cantidad de cobre en el organismo, elemento que necesitamos para ayudar a formar glóbulos rojos. Afortunadamente, se pueden aumentar ambos al tiempo con todo tipo de granos (legumbres), incluyendo arvejas, fríjoles y habas. Otros alimentos con alto contenido de zinc incluyen las ostras, la carne roja magra, el pollo y los cereales fortificados.
Para cerrar, queremos resaltar que la mejor forma de obtener nutrientes saludables para los ojos es consumiendo los alimentos adecuados, que por lo general la mayoría de las personas pueden obtenerlos de su dieta cotidiana sin necesidad de consumir suplementos. No importa cuál sea su edad, nunca es tarde para empezar una dieta saludable, muchas personas se centran en una dieta sana sólo después de que han sido diagnosticados con un problema grave de salud visual. Por eso, recuerda comer bien desde ahora para beneficiar tu visión y tu salud en un futuro.
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Te esperamos en nuestro consultorio, ubicado dentro de la Clínica Oftalmológica de Cali, donde estaremos encantados de ofrecerte el mejor servicio de salud visual.
Referencias
- Dra. Michelle Andreoli, oftalmóloga de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern y portavoz clínica de la Academia Americana de Oftalmología.
- Elizabeth Johnson, profesora adjunta en la Facultad Friedman de Ciencias y Políticas de la Nutrición de la Universidad Tufts.
- Dra. Vedula. oftalmóloga con el Baptist Eye Surgery Center
- Dra. Taylor Estudio 2 de Enfermedades Oculares Relacionadas con la Edad,